Cosas que pasan

25 febrero 2009

Obi-wan dice: a veces pasan cosas que dejan mal sabor de boca. Como comida requemada. Como un amor viejo que se va.

Leo que la SAMIUC (Sociedad Andaluza de Medicina Intensiva, Urgencias y Coronarias) emitió un comunicado en el que los adjuntos de urgencias hospitalarias andaluces se quejan, en resumen, de tener que supervisar la labor de los R1 en las puertas de los hospitales. Piden que bajen más residentes de segundo a quinto año. Esa es la preocupación por la docencia de los residentes en general y de los residentes de familia en particular que al parecer se tiene en las urgencias españolas. No les basta con que los residentes pasen más horas en su servicio que en el propio de su especialidad. Además, no deben molestar a los adjuntos con sus preguntas.

La Gerencia de Atención Primaria de Mallorca, dado que se acerca el final de la residencia de los R4, comienza a hacer movimientos para captarlos. Les hace tres ofertas: a) PAC móvil (urgencias extrahospitalarias y avisos domiciliarios, sobre todo en medio rural), b) fingir que son pediatras o c) un contrato sin especificar para hacer guardias en los centros de salud de los pueblos (part forana) de Mallorca. Es decir, una especialidad que no es la suya y dos actividades en las que la mayoría de residentes de familia, que no realizan rotación rural en su programa porque no ha sido contemplada en nuestra isla, no se han entrenado lo suficiente. Nada que tenga que ver con el trabajo diario de un centro de salud, para el que se supone que han sido formados. Y esto lo hace una gerencia compuesta casi al completo por médicos de familia, miembros de la Semfyc y ex-tutores de familia. Estupendo. Se me acaban los adjetivos.

Los tutores de familia de Mallorca han llegado a un acuerdo con la gerencia. Promesas sobre el futuro valor de ser tutor en la carrera profesional, aún en estado de borrador. Promesas sobre el valor de ser tutor en el baremo de la futura OPE (oferta pública de empleo), novedad que suele darse en todas las convocatorias de otras comunidades desde hace años. Y 100 euros al mes. No quiero criticar a las responsables que estuvieron en esa reunión. Probablemente yo no lo hubiera hecho mejor. Pero no puedo evitar imaginarme al gerente y a la directora médica al final de la reunión, frotándose las manos y sonriéndose de perfil:

– ¿Lo ves, A.? Ya te decía yo que con cuatro perricas se irían tan contentas. Son todos iguales.

A veces pasan cosas que dejan el mismo sabor de boca que treinta (o cien) monedas sucias en el bolsillo.

PD: también pasan cosas buenas. Este fin de semana he estado en Madrid y, claro, fui con mis hijos a ver la exposición sobre Star Wars. Mi chica, de buen humor, me compró este detalle friki. I que hem de fer?

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May the force be with you.


Urgencias

28 enero 2008
Obi-wan dice: a los padawanes no les suele gustar hacer guardias en Atención Primaria. Consideran que en las guardias hospitalarias ven más cosas, aprenden más, y a cambio de ello están dispuestos a ser la mano de obra barata que mantiene las urgencias de nuestros hospitales. Alegan además que les conviene formarse bien en urgencias al tratarse de una interesante salida profesional.
Esto ocurre casi exclusivamente con los padawanes de familia. Los de otras ramas de la Fuerza están deseando abandonar la puerta de urgencias y pasar a hacer guardias exclusivamente de su especialidad. Posiblemente los otros especialistas tienen más poder de convencimiento que nosotros, o nuestros padawanes son más espabilados y los adjuntos de urgencia prefieren tenerlos a su lado, o somos unos pringados…
Soy de los jedis que piensan que sí debería existir una especialidad de medicina de urgencias, pero dejando eso de un lado y centrándonos en lo que realmente está pasando, ¿aprenden más nuestros padawanes en la puerta de un hospital que en nuestros centros?

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Escenario 1:
T. tiene 57 años. Fuma desde la infancia, su trabajo le obliga a comer fuera de casa a diario grasientos menus del día y no ha hecho ejercicio físico desde un partido solteros contra casados en las fiestas de su pueblo, hace 25 años. Hoy, subiendo unas escaleras cuando iba a arreglar un grifo, ha notado en el centro de su pecho un dolor espeso, indefinible. Al llegar al descansillo el dolor ha cedido. Como no se encontraba muy bien, hoy ha decidido ir a comer a casa. No le ha contado nada a su mujer y se ha echado una breve siesta. nada más levantarse del sillón, el dolor ha vuelto.
– C., creo que voy a ir a urgencias.
La mujer se ha asustado. No es normal que T. quiera ir al médico. Mientras se arreglan, deciden que pasarán por el centro de salud cercano a ver qué les dicen.
Una vez en el centro, es un padawan de primer año el que les atiende. Sin prisa pero sin pausa, historia y explora al paciente bien antes de hablar con su jedi. Sabe que éste no se va a enfadar porque le llame para comentar el paciente, pero que debe hacerlo cuando haya completado su trabajo. Por teléfono, le explica el caso y el jedi le confirma que es conveniente un electro. Mientras se lo hacen, él va hacia la zona de urgencias. El padawan ha ordenado el electro y se ha hecho con la historia del paciente. Hace cinco años alguien le tomo la tensión (150/95) y tuvo alto el colesterol (su mujer ya lo había dicho) pero no quiso hacer caso.
El electro confirma la sospecha. Infarto de cara anterolateral. Pasan al paciente a la camilla de observación. Parten un Rhonal como pueden y se lo dan a T. Ordenan una vía periférica. El jedi y el padawan hablan con C. y la tranquilizan. Cuando la vía está cogida y el monitor en marcha, le dejan pasar para que esté con T. Hablan con T., que no deja de reconvenirse su dejadez y malos hábitos. Llaman, no importa quién, al 061 y exponen el caso. Tras varios cambios de interlocutor, ya hay una UVI móvil en camino. El padawan y el jedi pasan todo el tiempo hasta que esta llega junto a T. y C., intentando crear una atmósfera calma hablando dl estrés, las malas comidas, las buenas intenciones…
Escenario 2:
T., tras la siesta, decide ir directo al hospital. Allí le atiende un padawan de primer año. Mientras le historia pasa por allí un padawan de tercer año abducido por el lado urgenciero de la Fuerza quien, al oir las palabras mágicas dolor en el pecho, entra en la consulta y se hace con el paciente. Le hacen un electro y, al verlo, pasan al paciente a reanimación. Allí se forma un revuelo de enfermeras, adjuntos de puertas, cardiólogos (con sus padawanes) e intensivistas (con los suyos) que el padawan de tercer año observa encandilado desde una prudencial tercera fila mientras el padawan de primer año intenta enterarse de algo desde la puerta. Nadie sabe en qué trabaja T. ni conoce a C.
Escenario 3:
M. tiene un hijo de año y medio. Hace poco que ha comenzado a ir a la guardería. Hoy tiene fiebre. Le ha dado Apiretal y se la ha bajado, pero cuando al cabo de unas horas M. vuelve del trabajo y la fiebre reaparece, la culpabilidad le hace pensar en llevarlo al médico. Aunque sabe que a esa hora no hay pediatra, decide llevarlo al PAC. Allí hay un padawan de segundo año viendo las urgencias. Aún no ha rotado por pediatría. Con la mejor intención escucha la historia del hijo de M. y lo explora de arriba abajo. No ha visto muchos niños, pero lo que ve no le parece anormal. Llama a su jedi. Entre los dos rehistorian a la madre y comprueban que la exploración ha sido correcta. Tranquilizan a M. y le recomiendan que siga con Apiretal. Si no mejora en dos o tres días o ve que empeora, que no dude en volver a traerlo.
Escenario 4:
M., al volver a casa y encontrar al niño con fiebre, decide llevarlo al médico. Su suegra le insiste en que mejor lo llevan al hospital, que allí le verán todo. Le recibe un padawan de familia de segundo año que lleva un mes haciendo guardias de pediatría. Escucha a la madre a toda prisa (la sala de espera hierve a esta hora) y explora concienzudamente al niño. Luego le pide un hemograma, un sedimento de orina y una placa de tórax. Cuatro horas después los resultados son normales. Recomienda a M. que siga con Apiretal.
Escenario 5:
B. lleva dos días con diarrea. Cuando empezó recordó que varios amigos suyos han estado igual en las últimas semanas y no le dió importancia. Pero hoy tiene unas décimas de fiebre y se encuentra débil. Llama a su madre, que vive en otra ciudad, y ella le recomienda que avise al médico. B. no ha ido nunca desde que vive aquí. Ni siquiera tiene uno asignado. Va al centro de salud y pregunta. Para asignarle uno tiene que venir por la mañana, pero si quiere ahora le pueden atender de urgencias. Le ve un padawan de segundo año. Tras la rutina habitual decide que se trata de una gastroenteritis, posiblemente vírica. Como ya ha visto muchas se lanza a la piscina y, sin hablar con su jedi, le explica al paciente qué enfermedad tiene, su tratamiento fundamentalmente higiénico-dietético y su buen pronóstico. Más tarde habla con el jedi y le comenta el caso.
Escenario 6:
B. no sabe ni dónde está el centro de salud, así que se va directo al hospital. Allí le atiende el padawan de segundo año, que rotó hace unos meses por medicina interna. Tras explorarle solicita un hemograma y un coprocultivo. El hemograma es normal (discreta linfocitosis) y el cultivo estará listo en cuatro días. B. puede venir a recogerlo o esperar que lo manden a su centro de salud(¿?), o al menos eso le han dicho al padawan que diga. El padawan, concienciado de las posibles etiologías de una gastroenteritis, recomienda a B. que tome ciprofloxacino 500 cada doce horas durante diez días, como ha visto hacer en otras ocasiones. Ningún adjunto llega a saber de la existencia de B.
Ya sé que no todos los jedi de familia van a comportarse así, pero también sé cómo se comportan en las urgencias de muchos hospitales. Y tengo claro que donde se aprende a hacer atención primaria es en atención primaria.
Que la Fuerza nos acompañe.
Padawan: Es cierta la apreciación de mi Jedi, en cuanto a que, a una gran parte de los residentes de Familia les interesa mas, hacer guardias hospitalarias, que no, guardias en los Centros de Salud; el motivo de esto pueden ser varias razones; como que los Residentes de Familia perdemos a veces, un poco, ” el oremus “, es decir, a veces hemos de parar y reflexionar sobre hacia donde queremos encauzar nuestra formación, y después obrar en consecuencia.
Es innegable pensar que, actualmente, una de las salidas que tiene el Médico de Família, son las Urgencias, ya sean hospitalarias, de PAC ( Punto de Atención Continuada ) e incluso el 061, de ahí que haya muchos compañeros que estén interesados en realizar cuantas mas guardias hospitalarias mejor, son los llamados ” Urgenciólogos “.
Otro aspecto es que, es cierto que podemos ver un IAM o una hemorragia digestiva, en el Centro de Salud, pero sus distintos manejos e intentar solventar sus distintas complicaciones no las ves en el Centro Salud (porque no es el lugar apropiado ), sino en el Hospital, y esto, cuando empiezas es muy excitante ( por la adrenalina que te recorre el cuerpo mientras reanimas a un paciente o mientras solventas alguna complicación, porque tienes la sensación de salvar vidas, porque es muy dinámica, porque no lo has visto nunca y la primera vez alucinas!!… cada uno podría dar una razón, todas ellas muy respetables ).
También hay otros compañeros, que durante la Residencia, concretamente, durante la rotación por el Centro de Salud, se dan cuenta que no les gusta el trabajo del Médico de Família, porque no les gusta el trato con el paciente, porque les ” quema ” el papeleo de la consulta ( recetas, bajas…), porque les da la sensación de ser poco valorados ( por el paciente y por los otros especialistas)…
Otros, prefieren hacer mas guardias hospitalarias, para formarse mejor en las urgencias, y así una vez finalizada la Residencia, sentirse mas “seguro “, al realizar guardias sólo en el Centro de Salud, donde no dispones mas que de un fonendo y tu ” cabecita “….
En definitiva, creo que el tema es un poco mas complicado de lo que ” a priori ” parece, y tampoco estoy seguro que la clave esté en crear la especialidad de Urgencias.
Que la Fuerza nos acompañe!!!