La vida es bella!!!

9 enero 2008

Padawan: Hola amigos!! ayer fue un día triste, muy triste, que vuelve a invitarnos a la reflexión sobre la vida misma en su máximo explendor.

Ayer acabando la consulta de la mañana, nos llamó la Policia Nacional, para que nos personáramos en la carretera X, km Y, para proceder a la certificación de un exitus. Cuando llegamos al lugar, cuál fue nuestra sorpresa al observar que se trataba de un suicidio.

La situación me impresionó enormemente, quizás porque era la primera vez que me encontraba en esta situación, o tal vez la imagen del óbito y la familia al lado, destrozada, llorando de rabia… o todo ello en conjunto, pero la verdad es que ” me entró un mal rollo ” y tuve una sensación que me recorrió todo el cuerpo, bastante desagradable.

Hasta qué punto, una persona se encuentra tan abatida, acorralada, sin recursos, sin ningún pilar en el cual poder apoyarse, para llegar a la determinación de quitarse la vida, y dejar tras de sí una familia con mujer e hijos? …

QUE ME MUERO PORQUE NO MUERO

Vivo sin vivir en mí,

y de tal manera espero

que muero porque no muero.

En mí yo no vivo ya,

y sin Dios vivir no puedo;

pues sin él y sin mí quedo,

este vivir, ¿ qué será ?

Mil muertes se me hará,

pues mi misma vida espero,

muriendo porque no muero.

Esta vida que yo vivo

es privación de vivir;

y así, es continuo morir

hasta que viva contigo;

oye, mi Dios, lo que digo:

que esta vida no la quiero,

que muero porque no muero.

SAN JUAN DE LA CRUZ ( 1542-1591 )

Que la fuerza nos acompañe!!!

Obi-wan dice: Un hombre desfigurado por un tiro de escopeta. Aún sentado en el asiento de su coche. Rodeado de un bosque donde los almendros ya advierten la primavera. Mujeres llorando. Alguna mirada airada. Sin palabras.
Pero dejando aparte las reflexiones médicas y filosóficas que el suicidio conlleva, te diré, jóven Padawan, que cuando uno sale de casa debe ir preparado para todo. Preparado en el aspecto material (aunque uno no sepa dónde meter todo lo que recomiendan llevar) para que no nos suceda como a nosotros, que tuvimos que pedir prestados unos guantes a los de la funeraria. Preparado también en el aspecto mental. Tanto en el exterior de la consulta como dentro los que demandan nuestra atención no son sólo enfermos (o clientes, o usuarios), sino vidas enteras, y lo mismo incluyen un catarro que un cáncer terminal, deseos de quedarse embarazada o rabia por haber enterrado a un hijo, una baja injustificada o una actividad preventiva.
Repito, hay que estar preparado para todo, y a eso no sólo te ayudarán tus conocimientos médicos.
Y ya que citamos obras literarias y temas duros, el que tenga estómago que lea La carretera de Cormac McCarthy. Inolvidable.

Domicilios

7 enero 2008

Obi-wan dice: J. es una de esas pacientes que todos padecemos y no sabemos manejar. Viene apoyada en su carrito, mal arreglada, casi siempre una hora después de la cita. Reclama múltiples recetas cuya posología organiza ella misma sin atender a nuestra opinión e insiste en dolencias para las que no encontramos nombre mientras desprecia el tratamiento de su diabetes. Sus catarros sólo se curan con antibióticos y si hacen falta seis visitas para que nos convenzamos, tendremos esas seis visitas. Siempre se va dejándonos el regusto amargo del trabajo mal hecho.

El otro día puso un domicilio casi cuando nos íbamos. Se había caído el día anterior. Resoplamos y acudimos a su casa. Tiene un patio con decenas de macetas amontonadas y una sombrilla vieja abierta cubierta por una alfombra sucia. Los muebles del interior están desordenados, con los sillones y parte del suelo repletos de ropa. Sobre una mesa varios envases de yogur vacíos, un tazón con restos de chocolate y una botella de vino. Las ventanas están todas con las persianas y las cortinas cerradas (es mediodía). Para llegar a su cuarto es preciso sortear alfombras arrugadas, bolsas de plástico y botellas de agua. El colchón es demasiado grande y sobresale por los pies de la cama. Sobre los muebles del dormitorio más ropa, colonias, jabones, medicamentos y vasos resecos. Yo había estado en su casa antes y el tiempo no había hecho más que empeorarlo todo.

Lo de la caída es lo de menos. Apenas un hematoma en la cadera. La visita nos hace comprender que la situación es mucho peor para ella que la nuestra cuando viene a consulta. Hay problemas, y graves. Ahora lo sabemos, y ha sido gracias a un maldito domicilio de última hora.

La próxima vez que J. venga a consulta nos desesperará lo mismo, pero sabremos más cosas y entenderemos mejor.

Citando a Oliver Sacks (¿aún no lo has leído, joven Padawan?) en el prefacio de Un antropólogo en Marte (Ed. Anagrama):

“La exploración de yoes y mundos profundamente alterados no es algo que se pueda llevar a cabo en una consulta o en un ambulatorio. El neurólogo francés FranÇois Lhermite es especialmente sensible a este hecho y, en lugar de observar simplemente a sus pacientes en la clínica, insiste en ir a visitarlos a su casa, en llevarlos a un restaurante o al teatro, o a dar un paseo en su coche, en compartir sus vidas cuanto le sea posible. (Algo similar ocurre, u ocurría, con los que practicaban la medicina general. Cuando mi padre, a la edad de noventa años, comenzó a pensar con cierta reticencia en el retiro, le dijimos: “Al menos deja de visitar a domicilio”. Pero él respondió: “No, seguiré visitando a domicilio… y dejaré todo lo demás”)”

Que la Fuerza nos ayude a no defraudar a Sacks y obligarle a seguir escribiendo de nosotros en presente.

Padawan: es triste como, la sociedad en la que vivimos hoy en dia; con casas, coches y todo tipo de lujos, sin hambrunas y con una sanidad pública universal, haya gente adinerada, que sobreviva en condiciones infrahumanas….por qué?….síndrome de Diógenes?…bueno y si lo fuera, que? pues muy bien, ya nos podemos poner de nuevo la medalla, por otro diagnóstico, otro nuevo síndrome con nombre propio ( esto era lo más difícil del MIR, aprenderse todos los nombres propios de la Medicina..buff ),…no sería mas bonito y más feliz que J. se fuese a vivir con sus hijos o familiares cercanos, o a una residencia, donde estaria con otras personas que le harían compañia y con las cuales se podría relacionar… esto invita a la reflexión, de las cosas que realmente son importantes en esta vida y no las ” chorradas ” de esta sociedad materialista.
Como dijo Epicurio, son tres las claves de la felicidad: Amistad, Libertad y Reflexión !!!

Ánimos jóvenes Padawans, que Epicurio también era un Jedi !!!