Obi-wan dice: a veces pasan cosas que dejan mal sabor de boca. Como comida requemada. Como un amor viejo que se va.
Leo que la SAMIUC (Sociedad Andaluza de Medicina Intensiva, Urgencias y Coronarias) emitió un comunicado en el que los adjuntos de urgencias hospitalarias andaluces se quejan, en resumen, de tener que supervisar la labor de los R1 en las puertas de los hospitales. Piden que bajen más residentes de segundo a quinto año. Esa es la preocupación por la docencia de los residentes en general y de los residentes de familia en particular que al parecer se tiene en las urgencias españolas. No les basta con que los residentes pasen más horas en su servicio que en el propio de su especialidad. Además, no deben molestar a los adjuntos con sus preguntas.
La Gerencia de Atención Primaria de Mallorca, dado que se acerca el final de la residencia de los R4, comienza a hacer movimientos para captarlos. Les hace tres ofertas: a) PAC móvil (urgencias extrahospitalarias y avisos domiciliarios, sobre todo en medio rural), b) fingir que son pediatras o c) un contrato sin especificar para hacer guardias en los centros de salud de los pueblos (part forana) de Mallorca. Es decir, una especialidad que no es la suya y dos actividades en las que la mayoría de residentes de familia, que no realizan rotación rural en su programa porque no ha sido contemplada en nuestra isla, no se han entrenado lo suficiente. Nada que tenga que ver con el trabajo diario de un centro de salud, para el que se supone que han sido formados. Y esto lo hace una gerencia compuesta casi al completo por médicos de familia, miembros de la Semfyc y ex-tutores de familia. Estupendo. Se me acaban los adjetivos.
Los tutores de familia de Mallorca han llegado a un acuerdo con la gerencia. Promesas sobre el futuro valor de ser tutor en la carrera profesional, aún en estado de borrador. Promesas sobre el valor de ser tutor en el baremo de la futura OPE (oferta pública de empleo), novedad que suele darse en todas las convocatorias de otras comunidades desde hace años. Y 100 euros al mes. No quiero criticar a las responsables que estuvieron en esa reunión. Probablemente yo no lo hubiera hecho mejor. Pero no puedo evitar imaginarme al gerente y a la directora médica al final de la reunión, frotándose las manos y sonriéndose de perfil:
- ¿Lo ves, A.? Ya te decía yo que con cuatro perricas se irían tan contentas. Son todos iguales.
A veces pasan cosas que dejan el mismo sabor de boca que treinta (o cien) monedas sucias en el bolsillo.
PD: también pasan cosas buenas. Este fin de semana he estado en Madrid y, claro, fui con mis hijos a ver la exposición sobre Star Wars. Mi chica, de buen humor, me compró este detalle friki. I que hem de fer?

May the force be with you.
Escrito por C.C. Baxter 
Escrito por C.C. Baxter 
Escrito por C.C. Baxter 
