Obi-wan dice: acabaste la carrera y pasaste a formar parte de la hermandad de los médicos, unidos por la bata blanca, una escasa habilidad social y una gran autoestima. Aprobaste el MIR y tu elección, o las cosas de la vida, te llevaron a ser residente de medicina de familia. Ahí ya notaste que la supuesta hermandad de los médicos no es tal. Una de las fallas que la atraviesan es la que separa a los médicos hospitalarios de los no hospitalarios. Somos una especie aparte, de difícil convivencia con la hospitalaria, y hay que asumirlo. Los gorriones no se pueden mezclar con los halcones y nadie se queja.
Lo que no podías esperar es que, según la unidad docente que eliges, el hospital que te toca, el centro de salud al que te adscribes, el tutor que te colocan, sus aficiones, manías, amigos y enemigos, pertenecerás a una u otra tribu de médicos de familia. En cada sitio son distintas, unas tienen nombre y otras no. Puedes ser cubano o talibán, del grupo del manzano, de los que publican y dan cursos o de los que asisten a cursos y toman café, de los que consideran que todos los pacientes tienen razón o de los que los desprecian por no haber estudiado medicina**(actualizado, ver nota al pie), pro-gerencia o anti-gerencia, de los que dicen director o de los que dicen coordinador, semfyc o semergen o ninguna o las dos, del Coll o de Camp Redó, viajar y cenar con laboratorios cada mes o no hacerlo nunca, vivir pendiente de los indicadores de farmacia o no prestarles ninguna atención o hacerlo sólo cuando los incentivos son descomunales…
Has caído en el seno de una tribu sin haberlo pedido, igual que un niño nace en Ruanda o nace en Suecia. Influirá en tus gustos médicos y profesionales y en tus filias y fobias con tus compañeros. Es posible que incluso te sea imposible cambiar. O que no quieras.

Ya estás viendo, con ocasión de los últimos cambios, que puede ser hasta divertido.
**: este enlace ha sido protegido por contraseña por su autor. Podéis probarlo aquí*** otra vez. Curiosa la forma que tienen algunos popes de demostrar su encaje ante las críticas. Para el que no lo haya leído, el post protegido negaba que fuera una epidemia de gripe la que colapsaba los servicios sanitarios (supongo que madrileños). Hasta aquí, bien. Para el autor (¿o debería escribir Autor, con mayúscula?) el problema era que todos los que acudían a su ilustre consulta aquejados de catarros, mocos y patologías banales similares, lo que de verdad padecían era una enfermedad mental que el Autor denomina, con gracejo digno de una casete de Arévalo, “mocofobia”. El chiste es barato incluso para, por ejemplo, una guardia cansada, pero es decepcionante en el blog de un médico general que respete su profesión y a sus pacientes. Las cosas del matonismo.

***: ya vuelve a funcionar el enlace y el que quiera puede leerlo. Además hay una nueva y divertida entrada****en la que el Autor demuestra que se ha levantado de mal humor (mal empezamos el fin de semana, amigo) y se confunde. No, Rocambole no es Obi-Wan. Rocambole fue el primer héroe moderno. Un tipo que empezó siendo un avaricioso malvado para acabar cambiando de bando y haciendo el bien. Alguien que reconoce la semilla de la maldad en su interior y no niega que ha cometido errores. Alguien en quien se puede confiar. Por lo que a Obi-Wan respecta, puede estar de acuerdo o no con las opiniones de Rocambole, pero en la lectura de sus blogs aún no ha encontrado insultos zafios ni descalificaciones baratas.
Conflicto de intereses: Obi-Wan y Rocambole no se conocen personalmente, sólo de comentar sus respectivos blogs. Sigan probando.
****: ¡Mecachis!, con lo bonita que era la entrada y la ha borrado*****. Tanto trabajo pa ná.
*****:¡Qué canso!
Posdata tardía: han pasado 5 meses. Podéis comprobar aquí, aquí, aquí y aquí lo contento que está de haber descubierto la identidad de Obi-Wan. Una identidad que cualquier usuario de Med-Fam conocía porque anunciamos el blog allí ¡con nuestro verdadero nombre!. Se lo he comunicado haciendo un comentario en su blog, que sigo leyendo, pero no ha visto adecuado permitirme hacer un comentario. Por sus obras los conocereis.
Y Caracas ya estaba fundada.
Escrito por C.C. Baxter 
Escrito por C.C. Baxter
Escrito por C.C. Baxter